jueves, 2 de febrero de 2017

METERSE EN EL PELLEJO

EMPATÍA HISTÓRICA... 
Estudiamos la Revolución industrial: las primeras fábricas, la consolidación del sistema capitalista, el nacimiento de una nueva sociedad (urbana, clasista, nada igualitaria), la explotación del proletariado, los orígenes del movimiento obrero, la innovación y el cambio, los primeros humos de crisis ecológica... ¡NADA VOLVERÁ A SER IGUAL!

Para "sentir más de cerca" los contenidos de la Unidad, "nos metemos en el pellejo" de un obrero, de un niño, del cabeza de familia de una familia burguesa, de una mujer joven que trabaja en una fábrica textil...

La actividad, realizada por parejas, pretende que los alumnos se identifiquen con burgueses y/o proletarios de la sociedad de la revolución industrial (siglos XVIII y XIX).

Además de señalar las principales características de cada uno de estos grupos sociales, deben añadir ("inventar - recrear") elementos propios de la vida de estas personas... Meterse en su pellejo para entender cómo pensaban, qué sentían, cuáles eran sus sueños y sus pesadillas, sus miedos, los problemas a los que tenían que hacer frente... 


El objetivo es acercar la realidad histórica a nuestra realidad, sentir cerca la historia, entrar en ella y, así, poder comprenderla.

Os dejamos "pedazos de historias" que nos cuentan los chicos y chicas de 4º ESO...

ADRIÁN
(...) Ya es de noche. Vuelvo a casa destrozado de tanto trabajar, como lo poco que mi madre haya podido preparar y me echo en el jergón a esperar un nuevo día, mientras sueño cómo sería mi vida si en vez de seer un obrero fuera un burgués.

JAVIER
Soy Antonio, un niño obrero de 8 años. Ahora estoy trabajando en una mina, pero cuando tenía 6 años comencé a trabajar en una fábrica.
Tengo cuatro hermanos, y todos trabajamos, ya que mis padres apenas pueden darnos de comer. Vivimos en una casa pequeña, con dos habitaciones (...).

ANDREA
(...) Desde los 5 años he trabajado como aprendiz de tejedor, de herrero..., de todo lo que hiciera falta para traer dinero a casa (...).
Conocí a una muchacha que trabajaba en un almacén. Tenía unas condiciones de vida malas, ya que su padre, que trabajaba en una mina, murió. Su madre se había quedado viuda, a cargo de 6 hijos. Me conmovió tanto su historia que empecé a tratarla de una manera especial (...).

INMA
Soy Amélie Aubriot, hija de no de los propietarios de la fábrica textil más grande de mi ciudad. Soy la mayor de 4 hermanos; con mis hermanas pequeñas me gusta compartir cantidad de zapatos, joyas, vestidos... Camille, nuestra sirvienta, siempre nos plancha la ropa y la coloca encima de la cama; además, antes de irnos a dormir nos peina. Mi hermano, en cambio, pasa menos tiempo con nosotras: recibe clases todas las mañanas y monta a caballo por las tardes en las cuadras del señor Leonard Vial (...).

IGNACIO
(...) Cuando cumpla la mayoría de edad heredaré el negocio de mi padre y me convertiré en lo que él llama un "hombre hecho y derecho".
Tengo 2 hermanas mayores que yo, que ya se han casado con dos burgueses muy influyentes.
Mis padres no suelen pasar mucho tiempo juntos, salvo cuando van a la ópera o a dar paseos (...).

CELIA
(...) Vivo en una pequeña casa con mis padres y 5 hermanos. Uno de ellos murió recientemente a causa de un problema en los pulmones por pasar demasiadas horas trabajando en una mina. Este terrible hecho me ha hecho pensar en la vida que llevo... Me levanto a las 6 h de la mañana, cuando apenas es de día, trabajo horas y horas para recibir un mísero sueldo a cambio, descanso un tiempo para comer a mediodía y vuelta a la labor. Cuando regreso a casa, espero a que venga mi madre para ayudarla en las tareas domésticas (...).

JUAN RAFAEL
Me presento: soy un burgués nacido en Liverpool. Mi familia es rica, gracias a que es dueña de una industria siderúrgica. En estos momentos, además de esta empresa, tengo tres industrias textiles gracias a mi matrimonio con la rica heredera de un importante hombre de negocios de Inglaterra.
Hemos tenido 4 hijos, que en el futuro heredarán mis industrias o se casarán con burgueses ricos (...). 

DIEGO
(...) Mis hijos también ponen de su parte trabajando y obteniendo un jornal que, la verdad,no viene nada mal, teniendo en cuenta que con mi sueldo sólo podemos permitirnos comprar alimentos para tres días de la semana y para pasar un rato en la "Taberna Juan", donde voy todos los sábados para reunirme con mis amigos, Joaquín y Eladio,y así ponernos al corriente de las cosas que suceden en el barrio (...).

MOISÉS
(...) He estudiado toda mi vida en los mejores colegios y he aprendido a tocar varios instrumentos musicales, como el piano o el violín. Tengo mucho tiempo libre, y en mi familia solemos realizar variadas actividades de ocio. Esta noche vamos a la ópera... Aunque a mí no me gusta nada, mis padres dicen que es importante darse a conocer, ver y que se nos vea (...).

JOSÉ
Soy Charles Smith Marx, y soy un adinerado burgués del siglo XIX. La vida no es complicada si tienes dinero y sabes moverlo. Pero no todos pueden tener una vida como la mía...
Hace unos días fui a la ópera. Aunque no entiendo nada, creo que es importante para mi hija mayor, a la que estoy buscando marido para un futuro enlace (...).

ANTONIO
(...) Al llegar a casa por la noche tengo que alimentar a mis hermanos y acostarlos. Después, he de lavar la ropa que nos pondremos al día siguiente. Las manchas de aceite no suelen salir...
El dinero que traemos a casa es siempre escaso, pero juntando el de todos los miembros de la familia nos llega para poder comer, aunque no podemos ahorrar ni pagar completo el alquiler de la casa de la ciudad (...).

LUCÍA
(...) Sólo tengo una muda de ropa, que lavo por las noches para poder usarla al día siguiente. Mi madre me ha prometido que cuando cobre el sueldo de este mes me comprará ropa nueva, porque en dos meses me caso con el hijo del compañero de mi padre, Ramón.

VIRGINIA
(...) Mañana se celebrará un banquete en mi casa, y debo estar guapa, porque vendrán los hijos de la familia Rivera. Puede que uno de ellos sea mi esposo en un futuro no muy lejano.
(...) Pero la verdad es que me gustaría casarme con Jorge de Gracia, un chico encantador y muy guapo. Pero nuestros padres tienen muy poca relación (...).

MARÍA
Mi nombre es Megan, tengo 38 años y soy madre de cuatro hijos, a los que tengo que sacar adelante sin su padre, que murió tras el derrumbe en la mina en que trabajaba (...).
Mis dos hijos mayores colaboran conmigo para hacer más llevadero mi día a día. Mi hija se ocupa de las tareas de la casa mientras yo trabajo, también cuida de sus hermanos pequeños. Y mi hijo mayor hace recados a familias pudientes. Mi horario de trabajo es amplio, con largas jornadas. Al llegar a casa, nunca faltan tareas que hacer (...).

MARTA
Soy Alexis y tengo 21 años. Actualmente, estoy estudiando en la Universidad de Derecho, a la que voy por las mañanas. Paso las tardes ayudando a mi padre en la fábrica textil de la que es propietario. Mi madre se dedica a las tareas de la casa y al cuidado de mis hermanos; no tiene mucho tiempo libre.
Mis dos hermanos pequeños estudian en la mejor escuela de la ciudad para, en el futuro, poder ayudar a mi padre en la empresa (...).

JAVIER
Soy Manolo Cansaliebres. Hoy es un día normal, como cualquier otro día.
Me he levantado a las 6 h de la mañana, me he puesto los pantalones y la camiseta de tirantes, y me he dirigido al trabajo. Una vez allí, como cada día, me puse a trabajar con el martillo.
Mi jefe es un señor que tiene mucho dinero y es conocido en toda la ciudad (...).
Al llegar a casa, me encontré a mi esposa haciendo las tareas domésticas. Después, llegó mi hijo (tiene 15 años y trabaja en el campo), y nos anunció que iba a casarse pronto (...).

SARA
(...) Muchas de nuestras necesidades no están cubiertas. Apenas tenemos agua potable, el dinero no alcanza para ropa y zapatos. Aun con estos problemas, somos felices. No nos falta nada esencial para poder vivir, aunque prescindimos de ciertas comodidades que otros sí pueden permitirse.
Mi padre lucha todos los días por sacarnos a mi hermano y a mí adelante.

AURI
18 años y no sé cómo seguir con mi vida... 
Mis padres quieren que siga sus pasos, que para mantener la situación económica me case con Fiedrich, de la familia Ferrias. Éstos son de la misma clase social que yo. Y él es un chico apuesto y educado, pero desagradable con personas que no pertenecen a nuestra clase social, a los que desprecia por (según su opinión) "no estar a la altura".
Yo soy una joven a la que no le gusta mirar a los demás por su condición social, sean campesinos o nobles (...).

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